Carta abierta a la comunidad budista, simpatizantes y visitantes de Sangha Virtual

Con la única intención de beneficiar a todos los seres sintientes del espacio infinito, que son mis madres, me postro ante el Buda, ante todos los nobles seres que han alcanzado la otra orilla y ante todos los miembros de la muy venerable comunidad monástica. 

Queridos amigos,

Como muchos ya sabéis, a lo largo de los años el sitio web Sangha Virtual ha venido publicando de forma esporádica contenidos relativos a una situación muy desagradable que gira en torno a las tradiciones budistas tibetanas en general y a la escuela gelugpa en particular. Esta polémica guarda relación con las actividades -reales o imputadas- de cierto entorno de personas y organizaciones vinculadas a la práctica de Dorje Shugden.

Aunque la mayor parte de las instituciones budistas tibetanas han preferido mantener una actitud discreta en este sentido, en los últimos años muchas de ellas han considerado que lo más beneficioso para el Budadharma era expresar abiertamente su postura. Entre dichas instituciones se encuentran, por ejemplo, la Oficina de Su Santidad el XIV Dalai Lama, la Administración Central Tibetana o la Fundación para la Preservación de la Tradición Mahayana (FPMT). Así mismo, no son pocos los maestros tibetanos perfectamente cualificados y de trayectoria intachable que han hablado sobre el asunto, como también son abundantes los testimonios, documentos, otros sitios web y perfiles en redes sociales que, como cada uno haya considerado oportuno libremente, han hablado sobre este asunto.

Observando esta tendencia, como administrador de Sangha Virtual consideré que podría ser beneficioso sumarme a ella, elaborando un apartado donde los visitantes pudieran conocer de forma detallada los orígenes y fundamentos de dicha polémica, teniendo en especial consideración que muchos de los visitantes de este sitio web son principiantes recién llegados al estudio y la práctica budista. Durante los meses que ha permanecido online, la publicación ha disfrutado de una muy buena aceptación y -como se recalcaba en varios puntos a lo largo de su exposición- no tenía otra intención que proteger el precioso e incalculable valor de las enseñanzas del Buda, no ya por ortodoxia religiosa, sino en beneficio de todos.

A pesar de dedicar grandes esfuerzos, no sólo en poner a disposición del público dicha información insistiendo en su carácter constructivo y haciendo todo cuanto estuviese en mi mano por comprobar la exactitud de los datos, sino además asegurándome a nivel estrictamente personal que mi motivación no fuese en ningún momento contraria a los compromisos que mantengo como practicante -para lo que repasé una y otra vez tanto mis votos personales como las instrucciones de Je Tsongkhapa Lobsang Drakpa y otros textos- parece que no ha sido suficiente.

Hoy viernes, 5 de mayo de 2017, he recibido con gran sorpresa una comunicación formal por parte de un bufete de abogados de la ciudad de Madrid.

Según esta carta, una organización a la que se hacía mención en dicha sección de Sangha Virtual ha solicitado los servicios legales del bufete, considerando que he vulnerado los “derechos fundamentales y constitucionales” de su cliente de forma continuada y asegurando que la información es “radicalmente falsa”. Además, se me exhorta a eliminar cualquier mención relativa a su cliente tanto de Sangha Virtual como de cualquier otro sitio web o perfil en redes sociales del que sea responsable. De no ser así, advierte la comunicación, se emprenderían acciones legales contra mí.

Según han pasado las horas, la sorpresa ha dado lugar a la tristeza. No sólo porque me visto obligado a retirar de esta web una sección de especial interés, porque la comunicación incluya acusaciones que considero que no se corresponden del todo con la realidad, porque hayan decidido tomar acciones contra este sitio web cuando muchos otros difunden la misma información -incluso dedicándose a ello de forma exclusiva y con una actitud mucho más crítica-, o porque considero que mi labor como administrador de un sitio web no debería confundirse con mi presencia online como usuario particular, sino por otros dos factores que considero más llamativos:

  1. Que la organización que se ha tomado la molestia de dedicar tiempo, dinero y esfuerzo en contar con los servicios de un bufete de abogados para emprender acciones legales -o al menos mostrar su clara intención de hacerlo- nunca se ha comunicado conmigo en privado para proponer resolver el asunto de forma dialogada y razonada, lo que habría sido de esperar no sólo en el ámbito de las tradiciones budistas tibetanas, sino entre simples personas.
  2. Que este bufete de abogados, en representación suya, se limite a posicionarse con su cliente sin reparar antes en hasta qué punto éste pueda tener razón o no tenerla. Aunque por un lado comprendo y aprecio la labor inestimable de los abogados en su conjunto, reconozco que nunca he sido capaz de comprender de qué modo un abogado puede posicionarse ciegamente a favor de quien reclama sus servicios, incluso actuando como representante suyo y contar con su plena confianza, independientemente de que el cliente en cuestión tenga o no razón. Pero esa es otra historia.

Así pues, siento comunicar que atendiendo a esta petición tan inesperada como inflexible, todos los contenidos publicados en Sangha Virtual y en su página de Facebook en relación a este asunto han sido eliminados para evitar futuras acciones legales cuyas consecuencias serían de gran perjuicio para todos y que, definitivamente, no merecen la pena. Por el mismo motivo, la eliminación de estos contenidos será comunicada al bufete de abogados para que tengan conocimiento de ello en próximas horas.

Por supuesto, dejando este asunto aparte, Sangha Virtual seguirá funcionando con normalidad tal y como lo ha venido haciendo desde junio de 2005, así como su página de Facebook.

A nivel personal, considero que lo más importante es que cualquier persona que se sienta interesada por el budismo en general y el budismo tibetano en particular, estudie y practique de acuerdo con los deseos desinteresados de los maestros cualificados, empezando por el propio Buda Sakyamuni, y se apoye en las enseñanzas precisas que existen en relación a la verdadera esencia del Dharma, como pueden ser los Ocho Versos para la Transformación del Pensamiento, de Geshe Langri Tangpa, la Guía para el Modo del Vida del Bodisatva, de Shantideva, o las instrucciones sobre la correcta relación entre maestro y discípulo que recoje de forma extensa y precisa el Lam Rim Chen Mö, el Tratado de los Estadios en el Camino a la Iluminación según Lama Tsongkhapa, fundador de la escuela gelugpa.

Sin más que añadir y lamentando cualquier inconveniente, sólo confío en que esta experiencia pueda tener como único resultado que se hagan realidad todos los deseos de Su Santidad el Dalai Lama en beneficio de todos los seres sintientes, puesto que esto último, y nada más, es la razón de ser del budismo.

Gracias por vuestra atención y de nuevo, disculpad cualquier inconveniente.

Carlos J. de Pedro Jiménez
Administrador de Sangha Virtual

05.05.2017


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Thupten Jinpa: Anatomía del corazón

9786073149778Basado en el revolucionario curso que imparte en la Universidad de Stanford, Thupten Jinpa nos enseña que la compasión puede ser un camino no siempre sencillo de cruzar, pero que también es un músculo que, si lo desarrollamos con los ejercicios cotidianos propuestos en este libro, dará más significado a nuestra vida, permitirá una mayor conexión con el otro, propiciará la completud con nosotros mismos y, finalmente, será la llave de nuestra propia felicidad. Sigue leyendo