¿Rojo de la ira o verde de la dicha?

Existe una antigua historia sobre cómo el Buda enseñó a un hombre lleno de ira. Aprovechando que hoy ha publicado Jairo Martínez en LaVanguardia.com la compartimos con vosotros:


Un hombre vino a Buda y le escupió la cara. Sus discípulos enfurecieron. Ananda, el más cercano, rojo de ira, dijo: ¡Maestro, permite que le enseñe a este hombre lo que acaba de hacer! Buda se limpió la cara y dijo al hombre: gracias, gracias, gracias. Creaste una situación en donde comprobé que la ira no puede invadirme y te agradezco, y también la has creado para mis discípulos, en especial para Ananda. Esto le permite ver que todavía puede invadirle la ira. Te estamos agradecidos y, por favor, siempre que sientas el deseo de escupirle a alguien, puedes venir con nosotros.

El hombre no podía dar crédito a sus oídos, había venido a provocar la ira de Buda y había fracasado. Aquella noche daba vueltas en la cama y los pensamientos lo perseguían: escupir a Buda, una de las cosas más insultantes, y que permaneciese tan sereno, tan en calma, como si no hubiese pasado nada… el que Buda se limpiase la cara y dijera: “Gracias, gracias, gracias, cuando sientas ganas de escupir a alguien, por favor ven a nosotros”, se acordaba una y otra vez…

A la mañana siguiente volvió precipitado, se postró a los pies de Buda y dijo: “Por favor perdóname, no pude dormir”. Buda respondió: no tiene importancia, no pidas perdón por algo que ya no tiene existencia. Han pasado 24 horas, ¿por qué cargas con algo que ya no existe? ¡No pienses más en ello! Y además, no te puedo perdonar porque nunca me enojé contigo, si me hubiera enojado te podría perdonar, guarda la experiencia y aprende profundamente de estos hechos y del agradecimiento.

¿Por qué Buda agradeció tanto el comprobar que había dominado la ira? Veamos al respecto lo que dice Samael Aun Weor en su libro “La revolución de la dialéctica”: La ira aniquila la capacidad de pensar y de resolver los problemas que la originan. Los diversos procesos de la ira conducen el ser humano a horribles fracasos sociales, económicos y psicológicos. Es claro que también la salud es afectada por la ira. Quien se deja controlar por la ira destruye su propia imagen. El hombre que tiene auto-control, estará en la cumbre. La frustración, el miedo, la duda y la culpa originan los procesos de la ira. Quien se liberta de estas cuatro emociones negativas dominará el mundo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s