Los votos tántricos

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Como ya se comentó en la página dedicada a los votos de bodisatva, muchas veces, especialmente desde la perspectiva occidental, nos dejamos llevar por el deseo de recibir muchas iniciaciones, aprender a hacer muchas prácticas, nos quedamos embelesados mirando a los lamas cuando hacen mudras con el dorje y la campana, y cuando apenas estamos empezando a entender realmente qué se supone que significa ser budista, ya queremos comprarnos nuestro dorje, nuestra campana, hacer mudras con las manos, y poco menos que contarle a todo el mundo en Facebook el montón de iniciaciones que hemos recibido. Incluso sin tener ni idea de si realmente eran iniciaciones o no.

Del mismo modo en que muchas enseñanzas, consejos, costumbres o rutinas al principio nos pueden parecer extraños pero luego los comprendemos y generamos un verdadero respeto por su razón de ser (la distancia entre cuencos al presentar el altar, gestos casi imperceptibles durante las postraciones, la altura de nuestra cabeza en presencia de un maestro, etc), la práctica del Tantra merece mayor consideración si cabe, ya que contrariamente a lo que mucha gente parece interpretar, las meditaciones, visualizaciones, ofrecimientos y demás prácticas obedecen a aspectos sutiles y complejos, muy específicos y mucho más allá de repetir como loros tal alabanza y tal oración, a menudo en un idioma que ni entendemos. Y el budismo tibetano no sería budismo tibetano sin la práctica del Tantra.

Mira a tu alrededor y observa: Guerras, torturas, violaciones, traiciones, mentiras, desencantos, insultos, decepciones, suicidios, matanzas, terrorismo, miedo, desahucios, desconfianza, supervivencia, diferencias, desesperación, ofensas, venganzas, hambre, destrucción, depresión, pobreza, enfermedades, confusión, posesión, mal humor, apatía … Si la razón de ser del Vajrayana es algo tan grandioso y tan serio como que todos y cada uno de los seres dejen de experimentar sufrimiento, ¿cómo podríamos pretender cumplir con ese objetivo supremo si nuestro compromiso y nuestro respeto no están a la altura? Esa es la razón por la que tomar votos y mantenerlos, lejos de limitarnos o encadenarnos, son una liberación; un cohete que nos dispara hacia el objetivo último y definitivo: La cesación de Samsara.

CLASIFICACIÓN DE VOTOS TÁNTRICOS SEGÚN LA ESCUELA

En las escuelas Gelug, Kagyu y Sakya se toman votos tántricos cuando se recibe cualquier iniciación, transmisión de mantras y bendición dentro del Yogatantra y del Anuttarayogatantra.

En la escuela antigua, la Nyingmapa, se toman votos tántricos con cualquier iniciación, transmisión de mantras y bendición dentro del Yogatantra, Mahayogatantra, Anuyogatantra y Atiyogatantra (o Dzogchen). A su vez, las prácticas de Kalachakra tienen sus propios votos específicos, algunos de ellos comunes con los votos tántricos comunes.

En las cuatro escuelas los votos tántricos son los mismos, y todos fueron expuestos por Lama Tsongkhapa en su “Exposición de la Disciplina Ética del Mantra Secreto: Compendio del Fruto de las Verdaderas Realizaciones”.

LOS CATORCE VOTOS RAÍZ

Son catorce y, al igual que ocurre con los votos de bodisatva, para cometer una transgresión (violación, caída, derrota) necesitan intervenir los Cuatro Factores que atan: 1) Pensar que no has transgredido el voto; 2) No tener intención de evitar transgredirlo de nuevo; 3) Disfrutar del hecho de romper el voto; 4) Romper el voto sin consideración por uno mismo ni por los demás. Si no intervienen los cuatro, entonces no es una derrota, sino una falta de menor calado y el voto se debilita.

  1. Menospreciar al maestro. Se refiere a ser maleducado, ridiculizar, comportarse de forma grosera, decir que su enseñanza no sirve, etc. Tanto de palabra como mediante acciones físicas o como meros pensamientos. El objeto sería un maestro cualificado del que hayamos recibido cualquier iniciación, permiso o bendición de cualquier nivel de tantra; enseñanzas y textos tántricos en parte o en su totalidad; explicaciones sobre cómo se deben hacer las prácticas. Este voto específico no se refiere a otros maestros en general o de quienes hayamos recibido otros votos que no sean tántricos.
  2. Transgredir las palabras de un ser iluminado. El objeto sería cualquier enseñanza sobre cualquier nivel de votos; un buda; cualquier gran maestro. Este voto se viola automáticamente cuando se viola cualquier otro voto tántrico con tan sólo dos factores que atan. Por otro lado, hemos recibido esos votos de seres realizados que han eliminado los oscurecimientos, con lo cual pensar que violar votos no es importante, restarles importancia, etc. también es en sí mismo una violación.
  3. Enfadarse con hermanos y hermanas Vajra. Por hermanos Vajra entendemos cualquier persona que haya recibido cualquier voto tántrico del mismo maestro que nosotros. Si sabiendo que son hermanos y aun así los criticamos, señalamos sus errores, nos chivamos de sus transgresiones, etc. sin importar que sea verdad o mentira, si ellos son consciente de nuestra crítica y ésta se basa en el enfado, estaremos cayendo en una derrota. Ojo: Si observamos errores en nuestros hermanos Vajra y se lo hacemos saber de forma discreta, amable, con la intención de ayudarles a corregirlas por su bien, entonces no es ninguna falta.
  4. Dejar de sentir amor hacia los seres sintientes. Desear que los demás -ya sean todos los seres sintientes o uno en concreto- no alcancen la felicidad ni sus causas.
  5. Abandonar la bodichita. Creer que realmente no somos capaces de alcanzar la Iluminación en beneficio de los demás. Si pensamos esto, rompemos automáticamente este voto tántrico y también el voto de bodisatva equivalente, incluso sin necesidad de los cuatro factores.
  6. Menospreciar la doctrina, propia o de otros. Con doctrina propia se refiere a decir que cualquier palabra del Buda no es en realidad palabra del Buda. Con doctrina de otros se refiere a los vehículos Shravaka, Pratyekabuddha o Bodisatva.
  7. Exponer enseñanzas secretas a quienes no están preparados. Ofrecer enseñanzas, explicar detalles sobre pujas, técnicas de realización de la vacuidad, hablar sobre la Clara Luz, etc. a quienes sabemos que no tienen las iniciaciones necesarias. Cuando se están recibiendo enseñanzas que forman parte de las propias iniciaciones, sí está permitido. Existe una excepción: Cuando alguien tiene una idea equivocada sobre tal o cual práctica tántrica o sobre el Tantra en general, y se considera muy importante aclarar ese malentendido. Hablar a otros sobre Tantra de forma genérica sin entrar en detalle tampoco es transgresión.
  8. Injuriar o abusar de los agregados. Creer que nuestros cinco agregados no se merecen o no son aptos para la práctica del Anuttarayogatantra. Causarnos daño en los agregados deliberadamente. Creer que nuestras emociones son malignas, que nuestra mente no es buena, no reconocer el cuerpo humano como herramienta válida para contribuir a la felicidad de los demás, etc. Someter el cuerpo a prácticas masoquistas, consumir drogas, poner en peligro nuestra integridad física sin necesidad, etc.
  9. Rechazar la vacuidad. Dudar o no creer en las enseñanzas de los sutras sobre la Prajnaparamita, que afirman que la existencia de todos los fenómenos es interdependiente.
  10. Mostrar cariño hacia gente malintencionada. Se refiere a personas que desprecian a nuestros maestros, a las Tres Joyas, quien les cause daño, etc. Aunque no es apropiado dejar de desear felicidad a estas personas, este voto se viola cuando hablamos o actuamos de forma cariñosa o con expresiones amorosas hacia ellas. Esto incluye comportarnos de forma amistosa, simpática, apoyarles en sus negocios, favorecer sus intereses personales, etc. Si tenemos una motivación pura y tenemos una posibilidad real de hacer que dejen de atacar a los maestros y a las Tres Joyas, entonces deberíamos hacerlo, incluso si hay que actuar con severidad. Si no tenemos esa oportunidad, limitarnos a no colaborar con ellos no supondrá ninguna falta.
  11. No meditar continuamente en la vacuidad. Este voto se rompe si pasamos un día completo, es decir veinticuatro horas, sin meditar sobre la vacuidad. La costumbre tradicional es hacerlo al menos tres veces durante el día y tres veces durante la noche. Si lo hacemos menos veces, meditamos sólo de vez en cuando, etc. el resultado será no alcanzar nunca la omnisciencia.
  12. Desanimar a quienes tienen fe. Se refiere a disuadir a alguien para que no haga tal o cual práctica de tantra cuando sí son aptos, tienen la iniciación, etc. Si finalmente esta persona decide no hacer esas prácticas debido a nuestra influencia, habremos roto el voto. En caso de que realmente la persona no tenga iniciaciones, no entienda bien en qué consiste el tantra, etc. explicárselo de forma realista y con buena intención no supone ninguna falta.
  13. No apoyarnos con propiedad en lo que nos une a la práctica. Cuando se practica anuttarayogatantra, se requiere participar regularmente en el ofrecimiento del tsog, donde se toma una pequeñísima cantidad de alcohol y carne consagrados, que representan a los agregados (y en el Kalachakra, también las energías o vientos internos). Este voto se rompe si nos negamos a tomarlos al considerarlos indeseables, por ejemplo alegando ser vegetarianos, o bien cuando tomamos más cantidad de la debida por simple gula. Si uno ha tenido problemas graves con el alcohol y no puede tomar ni una sola gota porque existe un riesgo real de volver a caer en el alcoholismo, es posible visualizar que aprecia su sabor. Algunos maestros se muestran de acuerdo en sustituir el alcohol por té o zumo únicamente cuando se realiza el tsog de forma privada en casa. En cuanto a la carne es necesaria y muy excepcionalmente es posible sustituirla por queso cuando en una práctica pública hay participantes que no practican Vajrayana habitualmente y pudieran encontrar encontrar escandaloso el uso de carne, o bien esto pudiera degenerar su propia práctica.
  14. Menospreciar a las mujeres. En ciertas prácticas del anuttarayogatantra, la concentración sobre la vacuidad mejora notablemente con la unión de hombre y mujer, ya sea personalmente o mediante el sello del karmamudra, visualizando seres iluminados femeninos o -quien tenga el suficiente nivel- visualizándose uno mismo como sello de atención profunda. Cuando quien hace la práctica es una mujer, pueden hacerlo visualizando su propia condición femenina. Este voto se rompe al maltratar, ridiculizar, considerar inferior, etc. a cualquier mujer, sea individual o colectivamente, incluida cualquier dakini o deidad femenina. Cuando una mujer critica a los hombres también se considera algo muy inapropiado, pero no supone una transgresión de sus votos tántricos.

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LOS OCHO ACCIONES PESADAS (VOTOS SECUNDARIOS)

Los votos secundarios no es que sean menos importantes que los votos raíz y deben observarse igual, pero transgredirlos no se considera una caída tan grave. Estas “ocho acciones pesadas” son:

  1. Apropiarse por la fuerza de la Atención Que Discierne. Se refiere al trato que los hombres deben dar a las mujeres. Tienes más información detallada sobre este punto en la sección “Mito y realidad del sexo tántrico“.
  2. Sentarse en unión sin los Tres Reconocimientos. Incluso cuando la unión sexual tántrica se realiza con una pareja cualificada que comparte con nosotros la misma visión del acto, y también cuando visualizamos la unión en karmamudra, debemos observar nuestras las Tres Puertas (mente, habla y acción física) como no-contaminadas. A esto se le llama los “Tres Reconocimientos”: a) La mente observa los órganos genitales como objetos interdependientes: Uno es el vajra y otro es la campana. b) El habla se representa imputando cada órgano sexual con una sílaba raíz -en lugar de imputarlos como objetos de deseo-, y c) Los cuerpos físicos se visualizan en el aspecto de seres realizados. Si no se visualizan así, el gozo que se experimenta no mejorará nuestra contemplación de la vacuidad, sino nuestro apego carnal. Este voto se rompe si uno no visualiza mente, palabra y cuerpo de este modo, y/o cuando consideramos que el órgano forma parte de la práctica; no importa si el orgasmo se produce de forma no intencionada. Aunque en los votos tántricos comunes es un voto secundario, en el Kalachakra es un voto raíz.
  3. Mostrar objetos secretos a personas no iniciadas. Se refiere a enseñar imágenes, thangkas, estatuas, libros, explicar detalles, etc a personas que no entienden el Tantra, personas irrespetuosas, etc. Ni siquiera deberíamos dejar que vean nuestro dorje y nuestra campana. Si tenemos estos objetos a la vista en casa, recibimos una visita y alguien los ve, no se considera una caída, pero si ven imágenes de deidades en unión con sus consortes y hacen comentarios jocosos o ridiculiza de algún modo esas imágenes, nosotros mismos sí estaremos cometiendo una falta. Esta falta incluye comportamientos como usar el dorje y la campana para cualquier otra cosa que no sea su función ritual. Se recomienda tenerlos guardados, cubiertos con una tela, al igual que los thangkas, cuya cortina deberíamos subir sólo cuando vayamos a hacer una práctica relacionada con esa imagen.
  4. Discutir durante el tsog. Durante el tsog nos visualizamos como seres realizados mientras contemplamos la vacuidad y hacemos ofrecimientos para que todos los seres sean felices de forma pura. Si durante la práctica surge una discusión, necesariamente estaremos abandonado ese estado mental, la puja ya no será válida y el voto se habrá transgredido.
  5. Dar falsas respuestas a preguntas sinceras. Si alguien que es un recipiente adecuado, tiene las iniciaciones y nos pregunta seriamente sobre algún aspecto de la práctica del tantra, rompemos el voto si evitamos la pregunta cambiando de tema o hablando deliberadamente de forma que no nos entienda. Además de romper el voto, estaremos generando un karma que, cuando madure, hará que cuando preguntemos nos responderán de forma sencilla y clara, pero seremos incapaces de entenderlo. Incluso cuando alguien sin iniciaciones tántricas nos hace preguntas sobre el Tantra, siempre y cuando no entremos en detalles concretos, debemos responder.
  6. Relacionarse con shravakas durante más de siete días. Los shravakas son los Oyentes, es decir los practicantes theravada, pero este voto se refiere a cualquier persona que trivialice o se ría del tantra. Relacionarse con estas personas hace degenerar la práctica, sobre todo cuando son abiertamente hostiles. Si vivimos con gente que insiste una y otra vez que beneficiar a los seres sintientes es una estupidez, etc. nos contagiarán su visión egocéntrica poco a poco y finalmente dejaremos de practicar. Si vivimos con gente así sin posibilidad de evitarlo (por ejemplo, un compañero de habitación en el hospital, en prisión, etc), no hay transgresión sin pasan más de siete días, y en casos así la recomendación es mantener nuestra práctica como algo estrictamente secreto que sólo veamos nosotros. El voto sí se rompe si tenemos la oportunidad de cambiar de compañía y no lo hacemos.
  7. Sentirse orgulloso de ser un yogui sin serlo realmente. Si imaginamos que somos meditadores avanzados, tenemos realizaciones, etc. cuando apenas llevamos un tiempo haciendo tal o cual puja, o hemos hecho algún que otro retiro y hemos recitado muchos mantras, este comportamiento degradará nuestro progreso real.
  8. Exponer el Dharma a quienes lo rechazan. Mientras que el séptimo voto principal se refería a dar detalles de prácticas secretas a quienes no están iniciados en el tantra, aquí se refiere a cualquier persona, incluso con iniciaciones, que realmente no tengan fe o respeto por estas prácticas. Si alguien toma una iniciación pero no tiene demasiado interés en realidad, o la ha tomado sólo para renovar los votos que ha ido debilitando, estaremos cometiendo una caída nosotros si aún sabiendo esto, les explicamos las prácticas secretas.

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TRES VOTOS SECUNDARIOS AUXILIARES

Algunos maestros incluyen también estos tres votos auxiliares, aunque otros no los explican. Hay quien asegura que son votos con el mismo peso que los anteriores, mientras que otros lamas sólo los consideran pequeños fallos que es mejor evitar. Ante la duda, la recomendación es siempre darles la mayor seriedad.

  1. Involucrarse en prácticas de mandala sin haber hecho el retiro. No es posible que otorguemos a otros una iniciación ni tampoco hacer una auto-generación para renovar nuestros propios votos sin haber completado antes un retiro de esa deidad específica, repitiendo su mantra varios cientos de miles de veces y clausurándolo con una puja de fuego.
  2. Incumplir los votos de pratimoksha o de bodisatva pudiendo evitarlo. Estos votos deben mantenerse siempre y la única excepción es cuando se produzca una situación de auténtica emergencia y el resultado de romper un voto sea un gran beneficio para otros seres. Si no es así y además de votos de pratimoksha y de bodisatva tenemos votos tántricos, entonces es una falta.
  3. Contradecir los “50 Versos sobre el Gurú” de Ashvaghosha. Esta enseñanza clásica trata sobre el comportamiento que deben tener los discípulos para con su maestro tántrico. A veces los propios lamas ofrecen una enseñanza sobre estas escrituras antes de dar una iniciación.

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