Cuidado de los libros de Dharma

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Para quien no está familiarizado con el budismo, se podría decir que lo más importante para nosotros es Buda. Sin embargo, el propio Buda no tendría valor para los demás si no hubiese tenido nada que hacer para llegar a ese estado mental, ni para compartir su sabiduría con los demás, ni para dar instrucciones y enseñanzas específicas sobre todo aquello que llamamos budismo o Dharma.

Así pues, más importante que el propio Buda es su enseñanza. Mirar una imagen del Sakyamuni puede ser inspirador, relajante… pero no obtenemos realizaciones espirituales por ello. Ni siquiera teniendo un Buda en carne y hueso delante nuestro nos beneficiaríamos realmente si no seguimos su ejemplo, si no practicamos su enseñanza.

Es por ello que su legado, es decir, todas las enseñanzas Mahayana que tanto el propio Baghavan como todos los demás maestros, desde los Sutras hasta los apuntes que tomaste de la enseñanza a la que fuiste la semana pasada de tu lama más cercano, pasando por cualquier edición del Lam-Rim de Lama Tsongkhapa o de la Guía del Boddhisatva de Shantideva, todos ellos merecen un trato especial.

Los libros de Dharma no son cualquier libro

Mientras que una novela puede hacer pasar un buen rato a algunas personas, y una enciclopedia nos puede enseñar muchas cosas interesantes, los libros de Dharma son extraordinariamente valiosos, porque su existencia tiene como razón de ser cambiar la vida de quienes entren en contacto con ellos. Si el Buda pudiese hablarnos cara a cara, lo haría, pero desde que entró en Parinirvana hace más de 2500 años, en lugar de sus palabras están los libros que las recogen. Incluso la tecnología más moderna nos permite llevar textos de Dharma a cualquier parte de forma sencilla, en un iPhone, en un lector de libros electrónico, en una memoria USB, a través de emails o en sitios web, la enseñanza del Buda es esencialmente la misma, y debe protegerse. Un libro de Dharma no solo puede mejorar tu vida, sino transformarla por completo, lo que significa que tú también podrías transformar por completo la vida de otras personas compartiendo esa información. Cuando tomas refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha, ese Dharma se refiere en gran medida a todos esos libros.

Colócalos en alto

Como decíamos en la sección sobre cómo preparar tu altar, cada elemento de devoción tiene cierto nivel de jerarquía. Si lo más valioso de todo son los libros de Dharma -y cuando decimos libros también se incluyen cuadernos de oraciones, mantras impresos, etc- deben colocarse en el lugar más alto posible.

Tranquilo, no hace falta que cojas la escalera y cuelgues los libros de lo alto de la antena de TV de la azotea. Preferentemente, deben colocarse encima del altar. Si no es posible, pueden colocarse en cualquier otro sitio, pero siempre cerca del techo. Si esto tampoco es posible o tienes demasiados, lo más apropiado es dedicarles un armario o mueble especialmente para ellos, asegurándote de que no estén en contacto con la parte más baja. Colocar los libros en alto tiene el mismo significado que colocar el trono del maestro más alto que los asientos de los discípulos, por lo que ponerlos en el suelo o demasiado bajos innecesariamente se considera una falta de respeto.

Tampoco es correcto dejarlos directamente sobre la cama o sobre cualquier sitio que sirva de asiento, a excepción de cuando te encuentres en una gompa donde lo único que tienes es tu cojín de meditación. Si no te queda más remedio que ponerlo ahí un momento, alguien lo ha colocado indebidamente o se cae por accidente al suelo, muestra tu respeto colocándotelo un momento por encima de la cabeza, a modo de postración, y comprueba que está en buen estado.

Durante su transporte, mantenlos protegidos por algún tipo de funda, carpeta, bolsa… Los libros tradicionales tibetanos suelen envolverse en una tela amarilla.

Recuerda que también genera karma negativo mojarse los dedos con la lengua para pasar las páginas.

Durante su uso

Entonces, ¿cómo hacer mientras estás leyendo sutras, oraciones, realizando mudras, utilizando el dorje y la campana…? Muy simple: Hazte con una mesita pequeña y baja donde colocar el texto para que puedas leerlo mientras tienes las manos libres.

Algunas mesitas tienen por detrás -es decir, de cara al practicante- un espacio donde colocar los textos más habituales cuando no se están utilizando con una balda que los mantiene a varios centímetros del suelo. Esto también es válido.

Si vas a comprar o fabricar tu propia mesa, asegúrate de que tendrás espacio suficiente para lo que vayas a necesitar en caso de tener que colocar también dorje y campana, comer durante el ofrecimiento del Tsog, un vaso de agua… aunque en este último caso es mejor dejar tu bebida directamente en el suelo, a un lado de la mesa, para evitar accidentes.

Tampoco es apropiado pasar por encima de ellos cuando estás en un centro budista y tienes que llegar a tu sitio. Mejor, da la vuelta alrededor. En este aspecto, el trato es el mismo que se le da a los hábitos de un monje.

Destrucción de material de Dharma

Supongamos que estás imprimiendo un texto y lo sacas repetido por error. O por cualquier causa, te puedes ver dos veces con el mismo libro. ¿Se puede destruir el duplicado sin más? Como podrás suponer, no es correcto. Si es posible, dáselo a alguien que sí lo pueda aprovechar. Si no te queda más remedio que deshacerte de ello, nunca los tires a la basura. Deben quemarse.

“Om Ah Hum”

Primero, recita el mantra Om Ah Hum. Piensa en todos esos textos que vas a destruir, visualizando cómo se absorben en la sílaba Ah. A continuación Ah se absorbe en tí, transmitiéndote su sabiduría.

Entonces, mientras sigues repitiendo el mantra, puedes quemar los libros.

Destrucción de imágenes

No está recomendado destruir en modo alguno los objetos sagrados así como imágenes de deidades, maestros, etc. Cuando se trata de imágenes y necesitas deshacerte de ellas por algún motivo, puedes colocarlas en una stupa, o pegarlas a un árbol o cualquier otro sitio limpio y elevado.

También es posible meter las imágenes en una caja pequeña y colocarlas en algún sitio alto, para que no acabe tocando el suelo en caso de caer por viento, animales, etc.  Una buena idea es que sigan siendo visibles (en un recipiente transparente, por ejemplo) para que puedan verlos los animales que pudieran pasar cerca.

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3 thoughts on “Cuidado de los libros de Dharma

  1. Imagino que todos,los libros de maestros se consideran sagrados y tienen el mismo trato, no? Libros de Mathieu Ricard, Tich Nhan Han, dalai Lama… los pondré en un sitio adecuado. 🙏🏻

    • Hola Carmen. Eso dependerá de si realmente pueden considerarse enseñanzas budistas o no. En caso de Thich Nhat Hanh y el Dalai Lama, se entiende que sí será Dharma. Los del Venerable Matthieu se supone que también, pero según de qué traten: Si por ejemplo son ensayos que se limitan a tratar la relación entre budismo y ciencia, documentar la historia del budismo, textos académicos sobre corrientes filosóficas, etc. se considera que son libros que tratan sobre budismo, y puedes tenerlos junto a los demás, pero no son enseñanzas budistas realmente. Si por el contrario son sutras, textos clásicos de grandes maestros, comentarios o tratados sobre textos previos, etc. y en definitiva contienen una verdadera exposición del Dharma, entonces sí deberían recibir esos cuidados especiales.

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